Es la primera vez que hago estos dulces, no soy muy amante de las golosinas, me resultan demasiado dulces, pero los marshmallows caseros en especial me llamaban la atención y llevaba mucho tiempo con ganas de hacerlos.
Últimamente se han puesto muy de moda en mesas dulces y candy bar por lo que he decidí probarlos. El resultado, muy bueno, aunque sigo con una cierta reticencia a este tipo de dulces, reconozco que me gustaron más que las compradas, sin duda.
La receta de este brownie es del joven pastelero argentino Mauricio Asta.
No solo me gustó el brownie, la presentación me pareció preciosa. Nunca había utilizado cerveza en una receta dulce y me ha sorprendido gratamente.
Para los que no seáis muy amantes del merengue o si os gusta mas acompañarlo con helado, los podéis dejar preparados con el dulce de leche y en el momento de servirlos colocar una bola de helado de vainilla o nata, os puedo asegurar que quedarán de vicio.
Espero que os gusten.
Ingredientes
Masa
250 g de harina 80 g de cacao amargo 1 pizca de sal 90 g de mantequilla 250 g de chocolate (mínimo 52% cacao) 170 g de chocolate blanco 4 huevos 250 g de azúcar negro 300 cc de cerveza negra
Decoración
200 g de dulce de leche Merengue italiano
Merengue italiano
4 claras de huevo 240 g de azúcar 100 cc de agua
Procedimiento
Merengue
Realizar un almíbar con el agua y el azúcar a 118º y verter sobre las claras batidas a nieve sobre las paredes del bowl y en forma de hilo), seguir batiendo hasta que la mezcla se enfríe.
Masa Tamizar los ingredientes secos. Fundir los chocolates a baño María o microondas junto con la mantequilla. Mezclar los huevos y el azúcar y unir con los chocolates. Agregar la cerveza y por último los ingredientes secos tamizados. Hornear en una placa cubierta con papel vegetal a 180°C durante unos 25 minutos aproximadamente. Desmoldar una vez frío y cortar con un cortante circular o como en mi caso, hornear directamente en moldes individuales, (usé los moldes pequeños de panettone) Decorar los bordes con copitos de dulce de leche y terminar con un copete de merengue italiano. Dorar el merengue con un soplete (no dorar en horno). También se puede dejar el merengue sin dorar, el merengue italiano es muy estable y se mantendrá perfectamente.